El Frente Nacional por las 40 Horas se plantó este lunes frente a las instalaciones de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) para exigir la entrada en vigor inmediata —y no gradual— de la reducción de la jornada laboral semanal a 40 horas.

Con pancartas, consignas y exigencias claras, los manifestantes acusaron a Morena de haber usado esta reforma como una bandera electoral en 2024, y ahora, afirman, pretenden congelarla hasta el 2030. “Nos vendieron promesas de justicia social y ahora quieren lavarse las manos”, reclamaron.
Las críticas también alcanzaron al senador Gerardo Fernández Noroña, quien, recordaron, defendía públicamente esta causa como un acto de justicia social antes de llegar al Senado, pero ahora se ha mantenido evasivo frente al tema.
Mientras se desarrollaba un foro sobre la jornada laboral de 40 horas en Quintana Roo, integrantes del colectivo realizaron manifestaciones simultáneas en distintas partes del país. Su mensaje es claro: México necesita un cambio urgente en sus condiciones laborales.
Los activistas argumentan que reducir la jornada laboral beneficiaría directamente la salud física y mental de los trabajadores, al tiempo que permitiría una mejor convivencia familiar. También recordaron que México se encuentra entre los países donde los empleados pierden más tiempo en traslados, por lo que urge mejorar su calidad de vida.
“Cuando les conviene, nos quieren comparar con países del primer mundo. Pero cuando se trata de derechos laborales, prefieren voltear la cara”, concluyeron los voceros del Frente.

