James Cameron analizó el impacto de su saga y defendió su postura creativa antes del estreno de Avatar: Fuego y ceniza. El director reconoció la enorme presión que rodea la llegada de su próxima película. También comentó la importancia de mantener decisiones arriesgadas en cada proyecto. El cambio creativo guió sus decisiones recientes y marcó el rumbo de esta tercera entrega que llegará a cines en diciembre.

Cameron recordó que solo las dos primeras películas superaron los 5 mil millones de dólares en taquilla. Sin embargo, subrayó que el éxito económico no basta para sostener una franquicia. Él busca innovación constante y rechaza repetir fórmulas. Por eso afirmó que tomó decisiones complejas mientras desarrollaba la nueva historia. También dijo que siente entusiasmo por el proyecto y cree que la producción mantiene un impulso sólido.
El avance de la tercera película mostró ajustes importantes en el estilo visual. Cameron explicó que su equipo duplicó la cantidad de tomas terminadas respecto a la cinta anterior. También destacó que ambos filmes tienen duraciones similares. Ese proceso permitió avanzar con mayor rapidez en la etapa final. El cambio creativo influyó en su trabajo diario y fortaleció su visión sobre lo que debe ofrecer la franquicia.
La expectativa sobre el estreno aumentó luego de que algunos medios estimaron una recaudación inicial cercana a los 110 millones de dólares en Estados Unidos. Cameron señaló que no trabaja solo para lograr cifras récord. También busca que cada película aporte algo distinto. Sin embargo, admitió que podría cerrar la saga si la nueva entrega no cumple las expectativas. Aun así, expresó confianza en el futuro del universo de Pandora.

