La Facultad de Arquitectura de la UNAM inició el periodo vacacional en medio de un conflicto sin resolver. Aunque el calendario universitario marca descanso académico, la comunidad permanece en tensión. Autoridades y estudiantes cerraron el semestre sin acuerdo sobre el paro estudiantil. Las mesas de diálogo realizadas entre noviembre y diciembre no alcanzaron consensos. El paro en la Facultad de Arquitectura marcó el cierre de actividades del ciclo.

Durante semanas, siete mesas de trabajo reunieron a autoridades y estudiantes con el objetivo de atender demandas académicas. Sin embargo, los encuentros no lograron avances definitivos. El pasado sábado, la dirección rechazó una encuesta organizada por la asamblea estudiantil. Dicha consulta planteó mantener el paro tras las vacaciones. Para la administración, el ejercicio careció de certeza y validez representativa.
En un comunicado oficial, la dirección negó cualquier tipo de agresión hacia la asamblea estudiantil. Rechazó señalamientos de violencia física, verbal o institucional durante el conflicto. También cuestionó la difusión de formularios electrónicos usados como consulta. Según las autoridades, estos mecanismos no contaron con verificación de participantes ni criterios de transparencia aceptables para la comunidad académica.
La representación estudiantil sostuvo una versión distinta de los hechos. Indicó que la consulta se difundió el 7 de diciembre entre la comunidad universitaria. Dos días después, la asamblea recibió los resultados. Participaron 3 mil 244 integrantes de la Facultad de Arquitectura. El 65 por ciento votó por mantener el paro. Además, 77 por ciento rechazó la recalendarización propuesta.
Ante estas posturas opuestas, el diálogo quedó suspendido hasta el regreso del asueto. Las autoridades definirán entonces si reanudan clases o mantienen la suspensión académica. Estudiantes advierten que el semestre prácticamente se perdió. El paro en la Facultad de Arquitectura seguirá como tema central al iniciar el próximo periodo, con una comunidad dividida y sin acuerdos firmes.

