La cantante de K-pop Lisa, integrante del grupo Blackpink, visitó recientemente al pequeño mono Punch en un zoológico japonés. La historia de Punch mono bebé japonés se volvió viral en redes sociales tras difundirse videos donde el animal abraza un peluche para sentirse seguro. Durante su visita, la artista compartió imágenes del encuentro en su cuenta de Instagram. Además, llevó un orangután de peluche idéntico al que el animal suele abrazar. Punch nació el 26 de julio de 2025 y pertenece a la especie conocida como macaco japonés. La cría fue abandonada por su madre poco después de nacer. Por ello, el personal del zoológico decidió cuidarla y facilitar su adaptación con ayuda de un juguete.
Punch vive actualmente en el Zoológico de la Ciudad de Ichikawa, ubicado en la prefectura de Chiba. Los cuidadores introdujeron al mono a la manada el 19 de enero. Sin embargo, durante el proceso de adaptación algunos monos lo persiguieron o lo intimidaron. Por esa razón, el pequeño suele correr hacia su peluche para abrazarlo cuando se siente inseguro. Los videos donde aparece arrastrando al juguete, que incluso es más grande que él, se difundieron rápidamente en internet. En febrero, varios de esos clips superaron los 40 millones de visualizaciones en distintas plataformas digitales. Como resultado, la historia despertó interés mundial y generó empatía entre miles de usuarios que siguieron su evolución.
La historia de Punch mono bebé japonés también generó impacto fuera de las redes sociales. Fanáticos de distintos países comenzaron a publicar mensajes de apoyo con etiquetas como #GanbarePanchi y #HangInTherePunch. Además, algunos visitantes acudieron al zoológico para observar al animal. La popularidad del mono incluso influyó en el mercado comercial. El peluche que abraza es un producto de la empresa IKEA, cuyas ventas aumentaron en Japón, Estados Unidos y Corea del Sur tras viralizarse las imágenes. Ante la creciente atención pública, la administración del zoológico estableció nuevas normas para proteger a los animales. Entre ellas destacan límites de tiempo de visita de diez minutos y la prohibición de trípodes o escaleras para tomar fotografías.

