La asistencia a las salas muestra señales de recuperación tras años de incertidumbre en la industria. Un estudio de Fandango Media indica que los jóvenes lideran este repunte. En este contexto, la Gen Z en salas de cine se posiciona como el motor principal del cambio. Además, el informe revela que esta generación mantiene un fuerte interés por la experiencia en pantalla grande. A pesar del auge del streaming, los datos reflejan una preferencia por el consumo colectivo. Por ello, analistas consideran que el cine mantiene relevancia cultural. Así, la industria encuentra en los jóvenes una base sólida para su recuperación tras el impacto de la pandemia.

El estudio se basó en siete mil encuestas a adultos, de los cuales más de cinco mil se identificaron como cinéfilos. Los resultados muestran que el 87% de la Generación Z asistió al cine en el último año. Asimismo, el 82% de los millennials también mantuvo este hábito. Sin embargo, otras generaciones registraron menor asistencia. La Generación X alcanzó el 70%, mientras que los Baby Boomers llegaron al 58%. Además, las cadenas de cine reportan una asistencia general aún por debajo de niveles previos al COVID-19. Esta situación responde a factores como menos estrenos y cambios en hábitos de consumo. Aun así, la tendencia juvenil impulsa una recuperación gradual.
La Gen Z en salas de cine también destaca por su motivación para asistir. A diferencia de los millennials, quienes buscan evadir la rutina, los jóvenes priorizan la experiencia social. Además, valoran la interacción y el ambiente compartido. Factores como el precio de entradas y la disponibilidad de tiempo influyen en todas las generaciones. Sin embargo, los jóvenes mantienen un vínculo más constante con el cine. Expertos señalan que esta preferencia podría definir el futuro del sector. Finalmente, la industria adapta su oferta para responder a nuevas expectativas. De esta manera, el cine refuerza su papel como espacio de encuentro cultural.

