El Festival Cultural de Calaveras regresó al corazón de Aguascalientes con todo su esplendor. Desde el 24 de octubre, las calles del centro se llenaron de color, música y tradición. La calle Venustiano Carranza, una de las más emblemáticas de la ciudad, se convirtió en un corredor lleno de arte, aromas y sonidos que evocan la esencia del Día de Muertos.

El evento, que se extiende hasta el 2 de noviembre, ofrece a locales y visitantes una experiencia única. Desde la Casa de la Cultura Víctor Sandoval hasta la Velaria de Expo Plaza, el recorrido está lleno de magia, ofrendas, desfiles y presentaciones artísticas. Este año, la Mega Ofrenda rinde homenaje al 450 aniversario de la fundación de Aguascalientes.
El Festival Cultural de Calaveras también celebra la obra del maestro José Guadalupe Posada, creador de la icónica Calavera Garbancera. Sus figuras esqueléticas adornan las calles junto al vibrante color del cempasúchil. La música no falta: en el Corredor Cultural Carranza se presentan cada noche bandas locales, mariachis y agrupaciones que llenan el ambiente de alegría.
El Jardín de San Marcos luce especialmente festivo, con catrinas, flores y luces que resaltan su belleza. En el Andador J. Pani, comparsas y calaquitas danzan entre el público, invitando a todos a celebrar la vida con humor y respeto por la muerte. El espíritu festivo se respira en cada rincón.
Para quienes buscan sabores tradicionales, el Pabellón del Pan de Muerto ofrece una gran variedad de recetas locales. Las cocineras tradicionales y los artesanos exhiben sus creaciones de barro, cartonería y textiles, dando un toque especial a la feria. En cada puesto, el arte popular mantiene viva la herencia mexicana.
El festival se consolida como una de las celebraciones más importantes del país. Con su mezcla de cultura, tradición y alegría, Aguascalientes reafirma su título como cuna de una de las festividades más queridas de México.

