A partir del 1 de enero de 2025, todos los turistas y visitantes extranjeros que arriben a costas mexicanas deberán pagar 42 dólares de impuestos.

Esta medida forma parte de las reformas a la Ley Federal de Derechos aprobadas por el Senado de la República. El objetivo es fortalecer el control migratorio y aumentar la recaudación de ingresos.
Senadores oficialistas argumentaron que la reforma eliminará la exención del pago de derechos a los cruceristas, es decir, a los visitantes que llegan vía marítima a bordo de cruceros. Sin embargo, algunos senadores y representantes del sector turístico han expresado su preocupación, ya que esta medida podría afectar negativamente al turismo en México.