La Ciudad de México será sede de un encuentro que busca colocar al centro las tradiciones vivas de las comunidades indígenas del país. El próximo 22 de noviembre, el Zócalo capitalino albergará la Fiesta de las Culturas Comunitarias, bajo el lema Yoltlajtoli: Voces Vivas. Este evento reunirá a niñas, niños y jóvenes de pueblos originarios que compartirán su arte, su música y sus lenguas. Durante la presentación, realizada en Palacio Nacional, autoridades culturales subrayaron que la iniciativa no solo tiene un carácter festivo, sino también formativo. Pues fortalece los procesos de aprendizaje comunitario y la preservación de expresiones ancestrales. Se busca reconocer el valor de aquello que se transmite de generación en generación mediante la práctica colectiva.

Esta edición contará con la participación de los Cuicallis, espacios educativos que rescatan la tradición de las antiguas Casas de Canto mexicas. De acuerdo con la Secretaría de Cultura, este año se trabajó con más de cinco mil niñas y niños, lo que representa un crecimiento significativo del programa. En el escenario también estarán integrantes de la Orquesta Monumental de Pilares y grupos provenientes de Faros y otros centros culturales comunitarios. La Fiesta de las Culturas Comunitarias pretende consolidarse como una celebración itinerante que, a futuro, recorrerá diferentes entidades del país. Con ello, se busca ampliar la presencia de iniciativas culturales comunitarias y fortalecer la continuidad de las lenguas originarias que, en muchas regiones, enfrentan procesos acelerados de desaparición.
El director del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas destacó la importancia de brindar espacios que permitan que niñas y niños fortalezcan sus identidades. Señaló que actualmente funcionan cerca de mil 400 casas y comedores escolares indígenas donde se atiende a 64 mil menores. La actividad cultural se integra como parte de una formación integral que incluye alojamiento, alimentación y enseñanza de lengua. La participación de niñas y niños en el escenario nacional reafirma que la preservación de las lenguas no es un acto del pasado, sino una práctica viva. En ese sentido, se resaltó que hablar en lengua originaria es un acto político y afectivo que conecta a las comunidades con la memoria de sus ancestros.

