La selección de la República Democrática del Congo deberá permanecer aislada durante 21 días antes de ingresar a Estados Unidos y disputar el Mundial 2026.

La medida surge por el brote de ébola que afecta al país africano y busca evitar riesgos sanitarios durante el torneo internacional. El jefe del grupo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, Andrew Giuliani, confirmó que el equipo deberá mantener una “burbuja sanitaria” estricta antes de viajar a Houston, sede de su debut mundialista. En este contexto, el tema del aislamiento de Congo se convirtió en una de las primeras alertas sanitarias alrededor de la Copa del Mundo, un evento que reunirá a miles de personas y delegaciones de distintos continentes.
CONGO CAMBIA SU PREPARACIÓN POR EL BROTE
La selección congoleña suspendió entrenamientos en Kinsasa para reducir el riesgo de contagios y decidió trasladar su concentración a Bélgica. Ahí disputará un partido amistoso contra Dinamarca el próximo 3 de junio en Lieja. Posteriormente, el equipo viajará a España para enfrentar a Chile el 9 de junio en Cádiz. Sin embargo, las autoridades sanitarias españolas ya analizan medidas preventivas para garantizar la seguridad durante ese encuentro. Además, Estados Unidos advirtió que cualquier incumplimiento de la burbuja sanitaria podría impedir el ingreso del combinado africano al país. La presión sanitaria refleja cómo los eventos deportivos internacionales también enfrentan desafíos médicos y logísticos que pueden alterar calendarios y procesos de preparación.
EL ÉBOLA PONE BAJO VIGILANCIA AL MUNDIAL
El debut de Congo está programado para el 17 de junio frente a Portugal, selección liderada por Cristiano Ronaldo. No obstante, el avance del brote mantiene bajo observación a las autoridades deportivas y sanitarias internacionales. Según la Organización Mundial de la Salud, los casos de ébola y las muertes sospechosas continúan aumentando en territorio congoleño. Por otro lado, el aislamiento de Congo también abre un debate sobre las condiciones que deberán cumplir otras delegaciones en caso de futuras emergencias sanitarias. Lo ocurrido podría marcar un precedente para competencias globales, donde la seguridad médica comienza a tener el mismo peso que la organización deportiva y la logística de los equipos participantes.

