Tras su expulsión de Israel, la eurodiputada francesa de origen palestino Rima Hassan lanzó una firme advertencia: «El próximo barco está listo para zarpar». La legisladora, integrante del partido La Izquierda Insumisa (LFI), aseguró que continuarán los esfuerzos para romper el bloqueo impuesto por Israel sobre la Franja de Gaza, con tantos barcos como sean necesarios.

Hassan se encontraba a bordo del Madleen, una embarcación de la Coalición de la Flotilla de la Libertad (FFC), que fue interceptada por la Armada israelí en aguas internacionales mientras transportaba ayuda humanitaria hacia Gaza. Tras su llegada a Francia, participó en una concentración en la plaza de la República, en París, donde denunció lo que calificó como un “secuestro en altamar”.
«Fuimos secuestrados en aguas internacionales. Todo el mundo debe saberlo», enfatizó. También denunció que las autoridades israelíes intentaron forzar a los activistas a firmar un documento en el que declaraban haber ingresado ilegalmente a territorio israelí. «Nos llevaron por la fuerza al puerto de Asdod y nos detuvieron durante días por negarnos a firmar ese documento», afirmó entre aplausos de simpatizantes.
De los 12 activistas detenidos, seis eran franceses, y cinco de ellos —incluida Hassan— se negaron a firmar. Quienes sí lo hicieron, como el activista español Sergio Toribio y la reconocida ambientalista sueca Greta Thunberg, fueron devueltos a sus respectivos países.
Thunberg también denunció que la detención fue ilegal y que fueron trasladados contra su voluntad. «Fuimos atacados y secuestrados ilegalmente», dijo al llegar a París el pasado martes.
La interceptación del Madleen ha encendido una nueva ola de críticas hacia la política de Israel en Gaza, mientras crecen las manifestaciones de solidaridad con la población palestina en distintas capitales europeas. Por su parte, los organizadores de la flotilla insisten en que no detendrán sus misiones hasta que se levante el bloqueo.

