José “Pepe” Mujica, expresidente de Uruguay y una de las figuras más emblemáticas de la izquierda latinoamericana, falleció este martes a los 89 años, según confirmó el actual mandatario uruguayo, Yamandú Orsi. Mujica murió tras una larga batalla contra un cáncer de esófago que, según había revelado públicamente a inicios de este año, se había extendido y ya no era tratable. “Con profundo dolor comunicamos que falleció nuestro compañero Pepe Mujica. Presidente, militante, referente y conductor. Te vamos a extrañar mucho, viejo querido”, escribió Orsi en su cuenta oficial.

Conocido internacionalmente como “el presidente más pobre del mundo”, Mujica se ganó ese apodo por su estilo de vida austero y por haber donado la mayor parte de su salario como presidente. Vivió durante su mandato en su chacra a las afueras de Montevideo, desde donde cultivaba flores y conducía un viejo Volkswagen. Más allá de su imagen modesta, fue un político profundamente influyente tanto dentro como fuera de Uruguay. Su legado es recordado por discursos críticos al modelo consumista, como el que ofreció en la cumbre de Río+20 en 2012, y por políticas progresistas como la legalización de la marihuana bajo control estatal, siendo Uruguay el primer país del mundo en hacerlo.
Antes de llegar a la presidencia (2010–2015), Mujica fue guerrillero del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros durante las décadas de los 60 y 70. Pasó 13 años encarcelado en condiciones inhumanas durante la dictadura militar uruguaya. Tras su liberación en 1985, se reintegró a la vida política y fundó el Movimiento de Participación Popular, dentro del Frente Amplio, que se convirtió en la fuerza más votada del país. Ocupó cargos como diputado, senador y ministro de Ganadería antes de asumir la presidencia.
A pesar de su estado de salud, Mujica jugó un papel clave en el regreso del Frente Amplio al poder en las elecciones de 2024, apoyando activamente la campaña de Yamandú Orsi. “Tiene algo de grato sabor, un poco como premio de despedida”, dijo en una entrevista con AFP tras la victoria electoral. Su compañera de vida durante más de cinco décadas fue Lucía Topolansky, también exguerrillera, exsenadora y exvicepresidenta del país. Mujica la definió como su mayor acierto personal, afirmando que sin ella habría sido muy difícil sobrevivir.
José Mujica fue un líder atípico que nunca buscó el poder por el poder, sino para transformar la realidad desde la coherencia de sus actos. Su figura se convirtió en referente ético, político y humano para millones. Como él mismo declaró en una de sus tantas frases memorables: “La única libertad que tenemos es luchar por la libertad de los demás.” Uruguay y el mundo lo despiden, pero su legado permanece.

