En un fallo que marca un precedente de alcance nacional, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) confirmó la condena por daño moral en contra del productor Luis de Llano, derivada de la demanda interpuesta por la cantante Sasha Sokol, quien lo acusó públicamente de haber sostenido una relación abusiva con ella cuando tenía apenas 14 años y él 39.

Por unanimidad, la Primera Sala del máximo tribunal del país respaldó el proyecto del ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo, concluyendo que cualquier plazo legal que limite el acceso a la justicia para víctimas de abuso sexual infantil vulnera sus derechos fundamentales. Esta decisión genera jurisprudencia obligatoria: en adelante, las víctimas de violencia sexual en la infancia podrán buscar justicia civil sin restricciones temporales.
Luis de Llano no solo deberá pagar una indemnización a Sokol, sino también ofrecer una disculpa pública, abstenerse de volver a referirse a ella y tomar un curso especializado en prevención de violencia sexual. La Corte subrayó que los delitos de este tipo, aunque no sean procesables penalmente por razones técnicas o de prescripción, sí pueden y deben ser reparados por la vía civil.
La demanda de Sasha Sokol surgió después de que, en 2022, Luis de Llano hablara en entrevista sobre su «relación» con ella cuando formaba parte del grupo Timbiriche. La cantante respondió públicamente, afirmando que fue víctima de manipulación, abuso y una dinámica profundamente desigual propiciada por la diferencia de edad y poder.
Al no poder presentar una denuncia penal por la vía tradicional —debido a que en aquel entonces no se reconocía la imprescriptibilidad de estos delitos—, Sokol optó por interponer una demanda civil por daño moral. En mayo de 2023, los tribunales fallaron a su favor. Luis de Llano apeló y luego buscó un amparo ante la SCJN, argumentando entre otras cosas que Sasha no había probado el daño psicológico. La Corte rechazó todos sus argumentos.
Con esta sentencia definitiva, la SCJN envía un mensaje claro: la justicia no tiene fecha de caducidad cuando se trata de proteger la integridad y dignidad de niñas, niños y adolescentes. Además, revalida el derecho de las víctimas a nombrar su experiencia y exigir reparación, aun décadas después.
Este fallo no solo representa una victoria legal para Sasha Sokol, sino también un hito cultural en la lucha por una vida libre de violencia para las infancias en México.

