LIDERAZGO NARCO DESMANTELADO: CAE “EL PINTO”, CABECILLA DE LA BARREDORA

Uno de los principales generadores de violencia en el sureste de México fue capturado. Ulises “N”, conocido por los alias “El Pinto”, “El Mamado” y “Comandante 88”, fue detenido en Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco, por elementos de la Marina. Su arresto representa un golpe significativo contra el grupo criminal La Barredora, al que encabezaba junto con otros dos operadores de alto perfil.

¿Quién es «El Pinto»?

Con un pasado en la extinta Policía Judicial Federal y vínculos con Los Zetas en Quintana Roo, Ulises fue reclutado en 2020 por Hernán Bermúdez Requena —exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco, hoy prófugo— para fundar La Barredora, un grupo criminal originalmente creado para eliminar a un rival huachicolero.

Desde entonces, “El Pinto” asumió el control operativo del grupo, convirtiéndose en el segundo al mando y posteriormente en líder, tras una ruptura con Bermúdez que desembocó en violencia desatada en Tabasco en diciembre de 2023, evento conocido como el primer “Villahermosazo”.

Expansión, riqueza y alianzas criminales

Ulises logró construir una fortuna millonaria gracias a actividades ilícitas como el tráfico de migrantes, narcotráfico, trata de personas y la extorsión a bares y centros nocturnos. Poseía propiedades de lujo en Zapopan y Guadalajara, así como una flotilla de vehículos de alta gama.

Su ambición lo llevó a aliarse con el Cártel Nueva Generación (CNG), expandiendo su dominio hacia Chiapas y Veracruz. Durante este periodo se le apodó “Comandante 88” y protagonizó actos propagandísticos, como repartir juguetes y pizzas en comunidades de Tabasco.

El cerco se cierra

Tras su captura, Ulises fue trasladado a la Ciudad de México y puesto a disposición de la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (FEMDO). Se espera que sea ingresado al penal federal de máxima seguridad del Altiplano.

Con la detención previa del operador financiero Carlos Tomás Díaz, “El licenciado Tomasín”, y ahora la de Ulises “N”, sólo falta que las autoridades localicen a Bermúdez Requena, buscado por la Interpol en más de 120 países.

El caso pone en evidencia los vínculos entre estructuras criminales y exfuncionarios de seguridad, así como las mutaciones de las organizaciones delictivas en busca de poder territorial y económico.

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