La presidenta Claudia Sheinbaum presentó una iniciativa de reforma electoral con diez puntos centrales. La mandataria enviará el proyecto al Congreso el próximo lunes. La propuesta plantea cambios en reglas de elección y en el gasto institucional. El fuero legislativo permanece intacto. El gobierno impulsa una reforma electoral con reducción histórica como eje del debate.

El plan incluye una disminución del 25 por ciento del gasto actual. El presupuesto electoral asciende a 74 mil millones de pesos. La reducción proyectada rondaría los 13 mil millones. La presidenta argumenta que el ajuste responde a una demanda ciudadana. El Ejecutivo busca eficiencia administrativa sin modificar la estructura general de las cámaras.
Uno de los cambios centrales elimina las listas plurinominales de los partidos. Quienes aspiren a una senaduría o diputación deberán buscar el voto en territorio. La iniciativa exige campañas directas y contacto ciudadano. Sheinbaum sostiene que la gente rechaza decisiones tomadas por cúpulas partidistas. La reforma electoral con reducción histórica apuesta por mayor legitimidad en las urnas.
La propuesta incorpora ocho representantes elegidos por mexicanos en el exterior. También plantea homologar salarios de diputados locales. El proyecto contempla una disminución de costos en la Cámara de Diputados. Además elimina el Programa de Resultados Electorales Preliminares. La mandataria asegura que la iniciativa mantiene coherencia con principios defendidos durante su trayectoria política.
Sheinbaum afirmó que no negoció los puntos esenciales con partidos aliados. Señaló que la aprobación dependerá del debate legislativo. Considera que presentar la iniciativa constituye un cumplimiento de su responsabilidad. La presidenta insiste en que el proyecto no surge de ocurrencias. La reforma electoral con reducción histórica marca una postura clara del Ejecutivo.
Sobre el fuero, la mandataria expresó desacuerdo personal con mantenerlo. Sin embargo, dejó la definición en manos de la comisión legislativa correspondiente. Reiteró que el Congreso deberá explicar cualquier rechazo. También subrayó que la ciudadanía evaluará el sentido del voto de cada partido. El debate abre una nueva etapa en la discusión electoral nacional.

