Nuevos documentos oficiales revelan cómo Jeffrey Epstein mantuvo contacto con figuras cercanas a casas reales europeas y de Medio Oriente. La relación de miembros de la realeza con Jeffrey Epstein quedó expuesta mediante correos, mensajes y fotografías difundidas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Los archivos muestran intercambios ocurridos después de su condena penal de 2008. En varios casos, los interlocutores minimizaron su historial delictivo. Además, algunos solicitaron favores, apoyo económico o atención personal. Epstein utilizó su fortuna para facilitar viajes, estancias y contactos estratégicos. De esta forma, fortaleció vínculos con personas de alto poder simbólico. Las revelaciones han generado reacciones políticas y llamados públicos a asumir responsabilidades.
Entre los casos señalados figura la princesa heredera Mette-Marit de Noruega, quien intercambió mensajes amistosos con Epstein. Las comunicaciones incluyeron referencias personales y comentarios que hoy generan cuestionamientos. El primer ministro noruego reconoció un error de juicio por parte de la princesa. Asimismo, los archivos revelan intercambios entre Epstein y Raafat al Sabbagh, asesor de la corte saudí. Los mensajes reflejan cercanía y conocimiento de su reputación pública. Epstein también buscó encuentros con el príncipe heredero Mohammed bin Salman durante visitas oficiales. Aunque los documentos no prueban conocimiento directo de otros delitos, sí evidencian relaciones constantes. Estas revelaciones han intensificado el escrutinio internacional sobre círculos de poder.
La relación de miembros de la realeza con Jeffrey Epstein también afecta al Reino Unido, donde resurgen vínculos con el príncipe Andrés. Correos electrónicos muestran contacto con Sarah Ferguson incluso después de la condena de Epstein. Los mensajes incluyen agradecimientos por apoyo financiero y favores personales. Además, Epstein buscó mejorar su imagen pública mediante figuras reales. Las autoridades británicas enfrentan presiones para aclarar responsabilidades políticas y morales. Analistas consideran que Epstein utilizó relaciones transaccionales para ganar legitimidad. Finalmente, los documentos refuerzan el debate global sobre ética, poder y rendición de cuentas en entornos de élite.

