La presidenta Claudia Sheinbaum celebró la posible llegada de Hugo Aguilar Ortiz a la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), destacando su trayectoria como abogado y su origen indígena, al que calificó como parte de un cambio profundo y necesario en el Poder Judicial. Durante su conferencia matutina, la mandataria federal cuestionó si en administraciones pasadas alguien como Aguilar Ortiz hubiera podido acceder a ese cargo: “En el otro proceso, ¿cuándo iba a llegar un Hugo a la Corte? Claro, lo ven y dicen ‘¿cómo es posible?’”, expresó. Agregó que se trata de un abogado muy reconocido, con credenciales suficientes para integrar la Corte.

Sheinbaum recordó que el proceso de selección aún no está cerrado, ya que el Instituto Nacional Electoral (INE) deberá determinar si el cargo debe ser ocupado por una mujer, en función de criterios constitucionales de paridad. Aun así, celebró que por primera vez exista representación de una persona de origen indígena en la máxima tribuna judicial.
La presidenta también respondió a los señalamientos sobre el uso de “acordeones” durante la votación, en referencia a materiales que supuestamente se distribuyeron para inducir el voto. En respuesta, presentó las declaraciones de una observadora internacional, quien afirmó que no se constató la distribución masiva de dichos materiales y que lo observado fueron notas personales utilizadas por la ciudadanía para agilizar el proceso. “Había gente que llevaba sus anotaciones, porque tenía que hacer su tarea previamente”, explicó Sheinbaum, defendiendo la transparencia del ejercicio.
Frente a las críticas de analistas y partidos de oposición que acusan una supuesta manipulación del Poder Judicial y una falta de contrapesos, Sheinbaum fue tajante: “Comentócratas están muy enojados, no entienden lo que está pasando en el país”. Destacó que más de 13 millones de personas participaron en la elección, una cifra que consideró muy superior a la de ejercicios anteriores, e incluso superior a la votación obtenida por algunos partidos políticos. “Fue un ejercicio buenísimo, un éxito”, aseguró.
Sobre la impugnación del proceso por parte de la oposición, Sheinbaum afirmó que están en su derecho legal de hacerlo, aunque cuestionó los argumentos detrás de esa decisión. Ironizó sobre las acusaciones de que comienza una dictadura, señalando que si su intención hubiera sido controlar a la Corte, con el modelo anterior habría tenido los votos necesarios para nombrar directamente a sus integrantes. “¿Para qué hacer tanta elección? ¿Para qué tanto? Como diría Juan Gabriel: ‘¿pero qué necesidad?’”, bromeó.
Finalmente, aseguró que su relación con la nueva Suprema Corte será institucional, basada en el respeto a la autonomía del Poder Judicial. También reiteró que, a pesar de los desafíos, está convencida de que este nuevo Poder Judicial será más representativo, más justo y más cercano al pueblo mexicano.

