Tras más de tres horas de negociaciones, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) dio por terminado un nuevo intento de diálogo con el gobierno federal, calificando de “demagógicas e insuficientes” las propuestas presentadas por la administración de Claudia Sheinbaum.

Reunidos frente a la Secretaría de Gobernación (Segob), representantes de las 34 secciones en lucha señalaron que el documento entregado por el gobierno no responde a las demandas centrales del magisterio disidente. “No queremos seguir platicando, queremos soluciones concretas”, afirmó Pedro Hernández, líder de la CNTE, al dar lectura al posicionamiento final.
Aunque no se declaró una ruptura oficial en la mesa de diálogo, los dirigentes anunciaron que será la Asamblea Nacional la que defina las próximas acciones. Lo que sí dejaron claro es que el paquete de cinco puntos ofrecido por el gobierno no tiene viabilidad para ellos.
Entre los puntos rechazados por la CNTE se encuentran: la propuesta de reducción y congelamiento de la edad de jubilación, sin regresar al esquema de retiro tras 28 años de servicio para mujeres y 30 para hombres; un incremento salarial considerado menor al del año pasado y que no compensa la pérdida del poder adquisitivo; la afirmación del gobierno de que un maestro de plaza inicial gana 18 mil pesos netos mensuales, cifra que el magisterio desmiente; la creación de un colectivo interdisciplinario que, según la CNTE, no elimina las cuentas individuales sino que las maquilla; y la consulta sobre la Ley del Sistema para la Carrera de Maestros y Maestras, que no restituye derechos laborales previos ni garantiza la bilateralidad sindical.
Además, la Coordinadora criticó que algunas propuestas, como las mesas tripartitas, ya existían y presentarlas como novedad es “una simulación”. También señalaron que el retorno al décimo transitorio beneficiaría sólo a una minoría, dejando fuera al 80% del personal docente.
La CNTE reiteró cinco exigencias clave: abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007; eliminación total de la reforma educativa de Enrique Peña Nieto; incremento salarial del 100%; reunión inmediata con la presidenta electa; y fin a todo tipo de represión contra el magisterio movilizado.
En su mensaje, la Coordinadora también lanzó críticas al modelo económico de la Cuarta Transformación, al que acusaron de favorecer al gran capital bajo una fachada progresista. “Los programas sociales administran la pobreza. No se ha tocado el régimen de cuentas individuales y ahora con Sheinbaum, nos dicen que tampoco hay dinero”, lamentaron.
Durante la jornada, se registraron actos violentos frente a las instalaciones de la Segob. Un grupo de encapuchados rompió vidrios y golpeó a elementos de seguridad, hecho del que la CNTE se deslindó públicamente.
En respuesta, la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Educación Pública emitieron un breve comunicado conjunto donde reiteraron el “respeto al derecho a la libre manifestación” y condenaron la violencia. “Nada por la fuerza; todo por la razón y el derecho”, concluye el mensaje, citando a Benito Juárez.
A pesar de los llamados al diálogo, la distancia entre el gobierno y la CNTE parece crecer. El magisterio disidente insiste en que su lucha continúa como símbolo de “dignidad y resistencia nacional” frente a un gobierno que, aseguran, “quiere simular cambios para que todo siga igual”.

