Un violento tiroteo sacudió la mañana de este miércoles a las instalaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Dallas, dejando un saldo de cuatro personas muertas —incluido el presunto atacante— y al menos dos personas heridas.

El incidente ocurrió alrededor de las 6:40 a.m., cuando un hombre armado abrió fuego desde un edificio cercano al centro de detención de migrantes. De acuerdo con las primeras investigaciones, el tirador actuó solo y murió por una herida de bala autoinfligida, según confirmó la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem.
Dos personas fueron trasladadas a hospitales locales con heridas de bala, mientras que otra víctima murió en el lugar del ataque. Hasta el momento, no se ha confirmado si las víctimas eran migrantes detenidos, personal del ICE o civiles.
Las autoridades locales mantienen bajo resguardo la zona, mientras se lleva a cabo la investigación federal. El Departamento de Policía de Dallas convocó a una conferencia de prensa para las 9:00 a.m. (hora local), donde se esperan más detalles sobre la identidad del atacante y las posibles motivaciones detrás del tiroteo.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, condenó el ataque y pidió el fin de la violencia contra “las fuerzas del orden, en particular el ICE”.
El contexto del tiroteo se da en medio de una creciente tensión en torno a las políticas migratorias en EE. UU., con protestas recientes en varias ciudades contra la presencia de agentes federales y la militarización de los operativos migratorios.

