Los municipios de Asientos, Tepezalá y Cosío no cuentan con Departamento de Bomberos. Esta condición impacta los tiempos de atención ante incendios y accidentes. Las autoridades estatales reconocen la situación y buscan soluciones inmediatas. El déficit de personal limita la operación local. La falta de estaciones obliga a movilizar unidades desde otras demarcaciones cercanas.

El coordinador estatal de Protección Civil, Eduardo Muñoz de León, explicó que el problema tiene varios años. Señaló que administraciones anteriores descuidaron estas áreas estratégicas. Esa omisión generó rezagos en contratación y capacitación. También provocó carencias en equipamiento básico. Hoy las autoridades intentan revertir esa situación con nuevas convocatorias y programas de formación.
La falta de bomberos municipales complica la cobertura inmediata. Las distancias hacia Asientos y Tepezalá resultan amplias. Las unidades tardan más cuando surge una emergencia. Incendios, inundaciones y accidentes exigen reacción rápida. Cada minuto influye en la magnitud de los daños. Por eso, la falta de bomberos municipales preocupa a las autoridades estatales y locales.
Muñoz de León sostuvo reuniones con alcaldes del estado. En esos encuentros propuso emitir convocatorias públicas. El objetivo consiste en reclutar perfiles adecuados y capacitarlos. También planteó fortalecer las áreas municipales de Protección Civil. Cosío proyecta adquirir equipamiento en próximas fechas. Con esos recursos planea abrir su propio departamento en el corto plazo.
El funcionario reconoció el apoyo entre corporaciones municipales. Cuando ocurre un incidente, los cuerpos de rescate acuden en conjunto. Esa coordinación permite enfrentar emergencias con mayor cobertura. Sin embargo, la carga operativa aumenta para municipios vecinos. Las pipas de agua y unidades recorren trayectos largos. Esa dinámica genera desgaste y eleva costos de operación.
Las autoridades estatales insisten en la importancia de invertir en prevención. También subrayan la necesidad de contar con personal capacitado. Un encargado sin conocimientos técnicos arriesga su vida y la de otros. La profesionalización fortalece la seguridad comunitaria. Los municipios avanzan con pasos firmes, aunque enfrentan limitaciones presupuestales. La meta apunta a reducir tiempos de respuesta y proteger mejor a las familias.

