Un tiroteo durante una misa infantil en la iglesia de una escuela primaria católica ha sacudido a la ciudad de Minneápolis. El ataque, perpetrado por una mujer transgénero identificada como Robin Westman, de 23 años, dejó dos niños muertos y al menos 17 personas heridas, incluidos 14 menores y tres adultos.
Según informaron las autoridades, Westman roció gas pimienta dentro del recinto antes de abrir fuego con un rifle a través de las ventanas del templo, donde se encontraban reunidas decenas de personas. La atacante se quitó la vida en el lugar. También portaba una escopeta y una pistola, todas adquiridas legalmente, de acuerdo con el reporte oficial.
El ataque ocurrió apenas dos días después del inicio del ciclo escolar, en una institución privada vinculada a la Iglesia católica, con una matrícula de aproximadamente 395 alumnos. La policía confirmó que Westman tenía vínculos con la escuela, ya que su madre trabajó allí hasta 2021.
El jefe de la policía de Minneápolis, Brian O’Hara, calificó el atentado como “un acto deliberado de violencia contra niños inocentes”, y expresó que “la crueldad y cobardía de disparar contra una iglesia llena de niños es absolutamente incomprensible”.
Además, se reveló que Westman había programado la publicación de un video en YouTube tras el ataque, el cual contenía mensajes perturbadores. Dicho material fue retirado de la plataforma y está siendo analizado por investigadores federales.
La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) está investigando el caso como un posible acto de terrorismo interno y un crimen de odio contra los católicos, según confirmó el director de la agencia, Kash Patel.
En respuesta, el presidente Donald Trump ordenó que la bandera de Estados Unidos ondee a media asta en todo el país hasta el 31 de agosto, en memoria de las víctimas. La secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem, calificó a la agresora como un “monstruo trastornado” y compartió algunas de sus supuestas declaraciones, entre ellas: “¿Dónde está tu Dios?” y “Matar a Donald Trump”.
El ataque ha provocado una ola de indignación nacional. La noche del miércoles se llevó a cabo una vigilia en las inmediaciones de la escuela, a la que asistieron el gobernador de Minnesota, Tim Walz, y la senadora Amy Klobuchar, quienes se solidarizaron con las familias afectadas.
Desde el Vaticano, el papa León XIV expresó estar “profundamente entristecido” por la tragedia, y envió sus condolencias especialmente a las familias de los niños fallecidos.
De acuerdo con el Archivo de la Violencia con Armas, este es el 61º incidente con armas de fuego en escuelas de EE.UU. en lo que va del año, y el quinto que alcanza la categoría de tiroteo masivo. Dos de estos eventos han ocurrido en instituciones de nivel básico.

