China defendió este jueves sus compras de petróleo ruso y rechazó las presiones de Estados Unidos. El gobierno calificó las acciones de Donald Trump como un intento de intimidación económica. El portavoz de la cancillería, Lin Jian, explicó que su país mantiene relaciones energéticas legítimas con varios estados, incluida Rusia. Destacó que esa cooperación responde a acuerdos bilaterales y no a intereses políticos externos que busquen modificar su política energética.

Trump declaró el miércoles que quiere convencer a China para que deje de adquirir petróleo ruso. Dijo que India ya prometió hacerlo como castigo a Moscú por la invasión de Ucrania. Nueva Delhi no confirmó esa versión. La Casa Blanca ha utilizado mensajes similares para aumentar la presión internacional sobre Pekín. Lin Jian advirtió que China no cambiará su posición frente a lo que considera una acción unilateral.
El vocero del ministerio chino aseguró que las medidas estadounidenses constituyen un ejemplo claro de intimidación económica y coacción política. Recalcó que estas prácticas dañan las normas internacionales de comercio y energía. También subrayó que ningún país debe imponer sus decisiones a otros. El gobierno chino ha mantenido un discurso de neutralidad en el conflicto entre Rusia y Ucrania, aunque Occidente cuestiona esa postura.
China afirma que no participa en la guerra, pero ha sostenido vínculos económicos y diplomáticos con Moscú desde 2022. Para Pekín, su política energética busca estabilidad y seguridad nacional, no alianzas militares. Analistas internacionales consideran que el aumento de presiones podría agravar las tensiones entre las dos potencias. Washington evalúa medidas adicionales si Pekín mantiene sus compras, lo que podría afectar los mercados globales.
Lin Jian advirtió que su país responderá ante cualquier intento de coerción económica. Señaló que el comercio energético con Rusia seguirá como parte de su estrategia de diversificación. Aseguró que China respeta las normas internacionales y que no acepta órdenes de ninguna potencia extranjera. El conflicto geopolítico sigue escalando mientras crecen los intereses cruzados sobre la energía.

