El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, informó que el Ejército estadounidense hundió dos embarcaciones en el Pacífico oriental. En los ataques murieron seis presuntos narcoterroristas, según un comunicado emitido este lunes. Las operaciones se realizaron por orden del presidente Donald Trump como parte de la campaña contra el tráfico de drogas que mantiene su gobierno desde septiembre.

Hegseth explicó que los servicios de inteligencia confirmaron el vínculo de las lanchas con organizaciones designadas como terroristas. Los informes indican que transportaban narcóticos y navegaban por rutas conocidas del narcotráfico internacional. En los videos difundidos por el Pentágono se observan explosiones en alta mar tras el impacto de misiles estadounidenses.
El funcionario aseguró que los ataques se efectuaron en aguas internacionales y que no hubo bajas entre las tropas estadounidenses. Cada embarcación transportaba a tres presuntos delincuentes, quienes murieron durante las operaciones. Con estos hechos, suman más de 70 personas fallecidas y unas 20 embarcaciones destruidas dentro de la campaña contra el tráfico de drogas impulsada por Trump.
De acuerdo con analistas, este es el despliegue marítimo más grande de Estados Unidos desde la guerra del Golfo Pérsico. La flota desplegada incluye ocho buques de guerra, tres embarcaciones anfibias, un submarino y el portaaviones nuclear Gerald R. Ford, el más moderno del país. Washington sostiene que estas acciones buscan impedir el ingreso de drogas a territorio estadounidense.
La ofensiva ha generado rechazo en gobiernos latinoamericanos, principalmente en Venezuela y Colombia, acusados por Washington de colaborar con redes criminales. En tanto, en el Senado estadounidense fracasó una iniciativa demócrata que buscaba limitar las operaciones en aguas internacionales. Con ello, la estrategia militar del presidente Trump continúa activa y sin restricciones.

