El Inmegen inició un proyecto piloto para analizar restos óseos y apoyar la identificación de personas desaparecidas en tres estados. El plan usa insumos donados por organismos internacionales y busca acelerar respuestas para familias que esperan certezas. Las acciones atienden la crisis forense que afecta al país y ponen en marcha procesos modernos de investigación genética con apoyo del Unfpa y de los gobiernos de Alemania y Noruega.

Los científicos del instituto procesan 750 muestras complejas gracias a una donación valuada en más de tres millones de pesos. El laboratorio especializado cuenta con acreditación internacional y opera equipos que permiten resultados confiables. Su trabajo fortalece una estrategia nacional que pretende ampliar el análisis a otros estados. Las autoridades sanitarias sostienen que el proyecto impulsa soberanía científica forense mediante tecnología que mejora la identificación de restos humanos.
Durante la firma del convenio, funcionarios destacaron que no buscan una intervención temporal. El gobierno federal pretende dejar capacidad instalada y construir soluciones duraderas. La intención es enfrentar la crisis forense con rigor técnico y cooperación institucional. El laboratorio realiza pruebas genéticas en restos abundantes y complejos mediante tecnología de secuenciación masiva y electroforesis capilar. Estas técnicas ofrecen precisión incluso cuando las muestras presentan degradación severa.
Los datos obtenidos se comparan con muestras sanguíneas de familiares para lograr la identificación de restos. El Inmegen coordina estos análisis con fiscalías de Quintana Roo, Tabasco y Zacatecas. El director del instituto resaltó que el proyecto fortalece su papel como centro nacional de referencia en estudios genómicos. También señaló que la colaboración internacional amplía la proyección científica del país en temas de justicia y salud pública.
Autoridades sanitarias recordaron que la salud abarca bienestar físico, mental y social. Dar certeza sobre el paradero de un ser querido contribuye a reconstruir comunidades. Personal del laboratorio considera que cada muestra representa una historia y una esperanza para una familia. El trabajo constante del equipo busca respuestas claras que honren ese compromiso ético. La iniciativa también fortalece vínculos con instituciones dedicadas a la investigación forense.

