El gobierno de Gustavo Petro denunció una amenaza de invasión de Estados Unidos. La advertencia surgió después de que Donald Trump anunciara el fin de la ayuda financiera a Colombia. Además, el expresidente acusó a Petro de permitir el aumento de la producción de drogas. Luego amenazó con imponer aranceles y actuar sin consultar al gobierno colombiano.

El ministro del Interior, Armando Benedetti, explicó que las palabras de Trump representan un riesgo real para la soberanía. Aseguró que el discurso implica una amenaza de invasión directa contra los narcocultivos. Por lo tanto, el gobierno colombiano decidió responder de inmediato. Benedetti insistió en que Colombia no aceptará ninguna acción militar extranjera dentro de su territorio.
La Cancillería llamó a consultas al embajador en Washington, Daniel García Peña. El diplomático viajó a Bogotá para coordinar la postura oficial. Además, Petro expresó públicamente su rechazo a las declaraciones de Trump. Considera que estas acciones hostiles ponen en peligro décadas de cooperación. En consecuencia, el país evalúa medidas firmes para proteger su soberanía.
Mientras tanto, la tensión regional aumenta. Estados Unidos mantiene buques de guerra en el Caribe y refuerza su presión sobre Nicolás Maduro. De hecho, la Casa Blanca ya ordenó operaciones contra embarcaciones sospechosas. Petro advirtió que una intervención en Colombia desestabilizaría a toda la región. También señaló que no permitirá incursiones extranjeras en su territorio.
Por otro lado, el gobierno analiza respuestas diplomáticas y militares. No descarta llevar el caso ante organismos internacionales. Benedetti explicó que sectores opositores difundieron rumores sobre una supuesta alianza militar con Venezuela. Sin embargo, Colombia busca evitar una escalada bélica. Su prioridad es proteger su soberanía y mantener abiertas las vías diplomáticas.
Finalmente, esta crisis refleja un deterioro histórico entre ambos países. Durante décadas, Colombia recibió millones de dólares de ayuda estadounidense. La mitad de esos recursos financió operaciones antidrogas. Ahora, la relación atraviesa su peor momento. El futuro dependerá de las decisiones diplomáticas en los próximos días.

